Los efluvios de la mejor tradición de la música negra, actualizados en pleno 2026, pueden trazarse en las composiciones del norteamericano Cory Wong, uno de los grandes renovadores del legado del jazz, y del australiano Don West, la última sensación del soul contemporáneo.
El jazz es solo un punto de partida para Cory Wong, compositor y productor de Minneapolis, al frente de formaciones como Vulfpeck y colaborador de artistas de diversos géneros, siempre dando muestras de una elegancia y un eclecticismo fuera de toda duda. Para el bajista norteamericano, el jazz es como un libro abierto. Uno en el que a él le gusta ir anotando cosas sin alardear. Son dos las cosas que más resaltan en su carrera: su ausencia de prejuicios y su discreción. De lo primero da buena fe su música, una síntesis de jazz, rock y funk, en la que jugaron el mismo papel Pat Metheny o John Scofield como Red Hot Chili Peppers o Primus. De lo segundo, da también buena cuenta que casi siempre ha estado oculto en formaciones, ya fueran Vulfpeck, Dave Koz, Stay Human, The Fearless Flyers, Ben Rector, Dr. Mambo's Combo o Chris Thile. Su estupendo último disco, “Starship Syncoparion” (2024), con la Metropole Orkest y Jules Buckley, es una nueva prueba de su maestría.
El vocalista y modelo australiano Don West es la última gran sensación del soul internacional. En alguna entrevista se ha declarado rendido admirador de Marvin Gaye, Al Green, Sharon Jones and The Dap Kings y D’Angelo, y no es de extrañar a poco que escuchemos su sensacional álbum de debut, “Give Me All Your Love” (2025). Un trabajo nominado en todos los premios imaginables de la industria musical de su país: los AIR, los APRA, los NSW y los Vanda & Young. Lo tiene todo para triunfar: canciones impolutas de soul sensual, imagen atractiva y juventud. Una estrella en ciernes, que hará las delicias de los fans de Jalen Ngonda, Khruangbin o Leon Bridges, por nombrar tres referentes similares en la actualidad.