Los británicos Orchestral Manoeuvres in the Dark son uno de los nombres indispensables del mejor synth pop de siempre, con una discografía y impecable y unos directos tan sólidos como hace cuarenta años.
Los británicos Orchestral Manoeuvres in the Dark no solo fueron pioneros, sino también estandartes duraderos de un pop electrónico al que dieron forma y dotaron de una emotividad inédita hasta su irrupción. No se entiende el género sin ellos. La contagiosa melancolía de canciones como “Enola Gay”, “Souvenir” o “Joan of Arc” hizo que a Andy McCluskey y Paul Humphries se les adjudicara la etiqueta de clásicos a partir de la primera mitad de los ochenta, pero cualquiera que haya asistido a alguno de sus recientes directos podrá dar fe de que no son un proyecto que viva de rentas. Ni mucho menos. Han seguido publicando con regularidad discos que no bajan del notable – catorce álbumes de estudio hasta 2023 – y ofreciendo vigorosos directos, sin que la edad les haya hecho mella. Al contrario. Envejecen como los buenos vinos.